Thule TAS-113
Enviado por Javier Rodríguez el Mar, 27/09/2011 - 10:27.Hay fundas y fundas, y lo digo porque a lo largo de los años de andar con el MacBook y MacBook Air de un lado para otro han pasado por mis manos desde las que no aguantan un mal roce hasta las que reflejan cada una de las huellas de tu mano, o recogen (y mantienen) todo el polvo del camino, como si se tratase de una peregrinación hacia la Virgen del Rocío. Así que, cuando uno tiene la oportunidad de probar una nueva funda tipo “sleeve” en la que se destaca su impermeabilidad como una de sus principales características, lo primero que se hace es abrir el grifo a chorro, poner la funda cerrada debajo (sin el portátil dentro, claro), y examinar los resultados.
Y lo cierto es que éstos son realmente asombrosos: ni gota. Y lo mejor de todo es que tampoco tendrás que pasar un paño para secarla a la mínima oportunidad; las típicas marcas de rastro que deja el paso del agua son mínimas en el exterior (y que pueden desaparecer con el simple paso de un papel de cocina), y el interior permanece totalmente seco incluso después de haber aplicado el chorro de agua a conciencia directamente sobre la unión de los dos cierres de la cremallera. Asombroso.

Pero si bien la impermeabilidad del producto es totalmente digna de mención, tampoco se queda atrás el aspecto estético de esta Thule (TAS-113), y el hecho de que su exterior esté construida con espuma indeformable de alta densidad que le otorga un grado de flexibilidad semirígida, capaz de soportar envites fortuitos con mejor cara en comparación con otras fundas más flexibles. Aún así, no se trata de una funda rígida en absoluto lo que significa que deberás de evitar a toda costa cualquier tipo de caída o golpeo fuerte.
En cuanto al interior, no esperes nada del otro mundo: una simple banda elástica cuya misión es la de contribuir a mantener tu MacBook, MacBook Pro o MacBook Air de 13 pulgadas lo más sujeto posible durante los desplazamientos. Ahora bien, una vez que llegas al punto de destino, sólo hay que abrir la funda, sacar el portátil y, sin sacarlo de la misma, comenzar a utilizarlo. La pantalla del propio portátil será la responsable de mantener vertical la parte posterior de la funda, lo que significa que podrás mantener cierto grado de protección incluso durante el uso del portátil; momento de pensar en cafeterías, bares, campus universitarios o en tus desplazamientos en tren o autobús, mientras que en el avión preferirás ganar algo de espacio utilizando el portátil fuera de la funda.

Lo único que probablemente eches en falta sea el hecho de que necesites seguir llevando la funda dentro de una mochila o cartera, pues al ser de tipo sobre carece de asas o de una correa que permita llevarla al hombro (eso hubiese estado realmente bien).
Conclusión
En resumen, con todo lo dicho, si hoy mismo tuviese que comprar una funda tipo sobre para mi portátil de 13 pulgadas (probada con un MacBook y MacBook Air), muy probablemente este modelo encabezaría la primera posición de la lista, tanto por características como por precio.
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