El iPhone 4 a fondo, un mes después
Hace prácticamente un mes que vengo utilizando el nuevo iPhone 4 a diario, y las impresiones no pueden ser más positivas; ya no sólo por las espectaculares mejoras desde el punto de vista tecnológico, donde la calidad de la nueva pantalla Retina Display es sin duda el plato fuerte, seguida de una mejora de rendimiento y autonomía de la batería muy superiores en comparación con las anteriores generaciones, sino que en ningún momento he experimentado los problemas relacionados con la calidad de la señal que tantos quebraderos de cabeza ha dado a algunos usuarios en los EE.UU.
Lo cierto es que, al contrario, en algunas áreas el iPhone 4 proporcionó mejor cobertura en comparación con el anterior 3GS, aunque ciertamente en eso también tiene que ver el operador con el que se esté utilizando el propio iPhone (Orange en el caso del iPhone 4 y Movistar en el 3GS). Ahora bien, también es cierto que cualquiera que se empeñe en sujetar el iPhone 4 como si estuviese aferrado a él comprobará cómo bajan las barras de señal, aunque en mis pruebas nunca llegó a desaparecer por completo y pude continuar hablando o accediendo a datos con normalidad.
Ahora bien, Apple tendrá que hacer una gran labor para cambiar la percepción que, de forma bastante errónea según he comprobado durante mi uso del iPhone 4, ha calado entre una buena cantidad de sus posibles usuarios. De hecho, fueron varias las personas que durante este tiempo me han preguntado directamente (y en algunos casos afirmado), sobre el problema relacionado con la antena del iPhone 4, sus supuestas caídas de llamadas y pérdida de cobertura. Nada mejor que una demostración en directo para que pudiesen comprobar que en todo momento el iPhone 4 mantenía la señal.
Diseño
Dejando de un lado el asunto del “Antenagate”, son ciertamente notables los cambios producidos en el diseño del dispositivo (que he utilizado en todo momento sin bumber o cualquier tipo de funda), y donde los nuevos botones de ajuste de volumen, mute y encendido/apagado son más robustos en comparación con los utilizados en los anteriores modelos. De hecho, encuentro más precisos y “seguros” el uso de estos botones, al evitar por ejemplo que el iPhone se pueda quedar en silencio inadvertidamente, tal y como me ha pasado con bastante frecuencia tanto con el anterior iPhone 3GS como con el iPhone 3G.
El resto de los componentes utilizados en la construcción del iPhone también son más robustos y, de hecho, el iPhone 4 ofrece un aspecto más resistente y duradero en comparación especialmente con la curvada parte posterior de los anteriores iPhone (aunque quizá también resulte un poco más difícil cogerlo cuando lo dejamos sobre una superficie plana).
En este sentido, y utilizando el iPhone 4 con total normalidad durante todo este tiempo, la pantalla continúa como si fuese el primer día, mientras que la parte posterior sólo muestra un diminuto arañazo, como consecuencia de haber compartido espacio con unas cuantas monedas y llaves. En cuanto al contorno de acero inoxidable que actúa como antena de telefonía, Wi-Fi y bluetooth, no sólo es un elemento totalmente robusto sino que también permanece inalterable a las huellas de cualquier contacto.
En definitiva, la sensación general es que el iPhone 4 va más allá de ser un simple dispositivo electrónico y tanto el cuidado que se aprecia en los materiales elegidos como en el diseño y ubicación de los diferentes componentes (tanto externos como internos), hacen que el iPhone 4 sea sumamente elegante y con un aspecto más moderno en comparación con los anteriores iPhone 3GS y 3G.
La pantalla del iPhone 4: no encontrarás nada mejor
Seguramente ya sepas de carrerilla todos los datos técnicos de la nueva pantalla Retina Display estrenada en el iPhone 4 y que comparte la tecnología IPS utilizada también en los paneles de los recientes iMac; pero lo que realmente te interesa conocer es que su excelente brillo te permitirá leer el texto (cualquier texto) como si estuvieses leyendo una hoja de papel incluso cuando está incidiendo directamente la luz del Sol sobre la pantalla, algo que por el momento sólo estaba reservado a las pantallas basadas en tinta electrónica, superando así por tanto en tales prestaciones incluso a los actuales iPad.
El mayor contraste de la nueva pantalla del iPhone 4 (de hecho más próxima al negro frente al gris del iPhone 3G y 3GS cuando los terminales están apagados) y la mayor densidad de píxeles también permite que el resto de los elementos que veas sobre la pantalla del iPhone 4 parezcan estar situados más sobre el cristal protector que por debajo del mismo.
En la pantalla del iPhone 4 no te encontrarás con ningún tipo de reflejo molesto, además de que gracias a su mayor ángulo de visualización resulta más sencillo compartir la reproducción de fotografías y vídeo con otras personas.
En este marco, la reproducción de vídeos con calidad HD (720p) o la visualización de fotografías o incluso la navegación web son experiencias muy superiores a las que estábamos acostumbrados en el uso de las anteriores generaciones. Ahora bien, en el momento de escribir esto aun son pocos los desarrolladores que han adaptado sus aplicaciones para que muestren los gráficos y elementos de las interfaces de usuario con todo el potencial que permite la superior resolución proporcionada por la pantalla del iPhone 4 (960 x 480 píxeles). Por supuesto, las aplicaciones de Apple están optimizadas para Retina Display.
Cámaras, dos mejor que una
Es una gran noticia que la cámara de la parte posterior haya aumentado su resolución hasta los cinco megapíxeles y lo cierto es que con buenas condiciones de luz obtenemos unas imágenes realmente notables, aunque “pierden” algo de calidad cuando las vemos posteriormente sobre las pantallas del Mac (cuya densidad de píxeles es inferior en comparación a la pantalla del iPhone), y en varios casos pude advertir diversas dominantes de color especialmente con aquellas fotografías capturadas en interiores y en combinación con diferentes tipos de luz artificial.
La cosa se complica un poco cuando la iluminación no es perfecta, y es que la cámara del iPhone 4 tiende a perder detalle en las sombras y con menos claridad en general donde cualquier otra cámara compacta obtiene mejores imágenes. Adicionalmente, cuando se trata de utilizar la cámara del iPhone en condiciones de iluminación escasa, es inevitable que aparezca ruido en las imágenes aunque ahora sí podemos activar el flash incorporado por primera vez en el iPhone.
Las sensaciones sobre el rendimiento del flash no son todo lo positivas que esperaba, y es que cuando se trata de fotografiar a otras personas la potencia del flash es lo suficientemente elevada como para que los sujetos de nuestras fotografías giren sus rostros o salgan reflejados con extrañas muecas y, prácticamente en todas, ojos rojos. Ahora bien, en el resto de situaciones lo cierto es que podrás capturar imágenes allí donde resultaba totalmente imposible hacerlo con el iPhone 3G o 3GS, además de que el impacto del uso del flash sobre la autonomía de la batería resultará prácticamente imperceptible.
Además de su función principal en las videoconferencias, también es posible utilizar la cámara frontal (con una resolución de 640 x 640 píxeles) del iPhone 4 para capturar autoretratos sin tener que realizar las cabriolas y disparos a ciegas que hasta ahora suponían la única opción en los anteriores iPhone. Los resultados, en cualquier caso, también dependerán del tipo de encuadre que estés buscando y de la propia longitud de tu brazo.
En cuanto al zoom de la cámara principal, si bien la ampliación se realiza por software tal y como venía ocurriendo en las anteriores generaciones del iPhone, lo cierto es que ahora la mayor resolución de la cámara también nos permite obtener imágenes de mayor calidad cuando hemos llevado el control deslizador del zoom entre un tercio o una mitad de su recorrido para aproximarnos al sujeto de nuestro interés.
El cambio entre el uso de una cámara u otra, así como el propio uso del flash, se hace mediante un simple toque sobre la pantalla táctil de la aplicación Cámara, lo que en determinadas situaciones no siempre es la situación idónea. En este sentido, quizá sería buena idea que Apple permitiese reasignar algunos de los botones físicos del iPhone a la función de disparo incluso a la acción del zoom; y es que precisamente debido a la delgadez del iPhone 4 y su aspecto resbaladizo, tienes la sensación de que debes sujetarlo con toda la firmeza posible cuando encuadras un motivo asomando el iPhone desde una altura considerable o asomado a la barandilla de un barco (malas situaciones como para recibir un empujón fortuito). También resulta especialmente significativo el cuidado que debe tenerse para sujetar el iPhone 4 de modo que ninguno de tus dedos quede por delante del objetivo de la cámara. Quizá en estas situaciones el bumber (o cualquier funda) proporcionen una mayor sensación de seguridad a la hora de sujetar el iPhone 4 en la captura de imágenes o grabaciones de vídeo.
Grabar vídeo HD y editarlo con el iPhone 4
Tal y como ocurría en el iPhone 3GS, en el iPhone 4 también es posible utilizar cualquiera de las dos cámaras para grabar vídeo, aunque una vez iniciada la grabación no es posible alternar entre ambas. Obviamente, la mejor opción es la que nos proporciona la cámara de la cara posterior del iPhone 4, dado que permite grabar vídeos con una muy buena calidad y resolución HD a 30 fps (y en los que es posible activar el flash en caso necesario); y si bien el iPhone 4 carece de cualquier tipo de mecanismo de estabilización de movimiento, sólo es preciso tener un poco de maña para obtener grabaciones sin saltos o movimientos bruscos, cuestión a lo que también ayuda sin duda el poco peso del propio iPhone 4.
La mejor parte de esto es que los usuarios del iPhone 4 también pueden comprar en la App Store la aplicación iMovie (3,99 EUR) que funciona de forma exclusiva, por el momento, en la última generación del teléfono inteligente.
Al igual que la versión de escritorio, iMovie nos permite realizar proyectos de vídeo basados en una serie de plantillas y que podemos aderezar con transiciones entre los diferentes cortes además de añadir cualquiera de las pistas de música que tengamos a tiro en la biblioteca iPod del propio iPhone. Como es lógico, el arsenal de trucos y opciones de edición de la aplicación iMovie para el iPhone es bastante más limitado en comparación con la aplicación de escritorio, y su principal finalidad es la de que podamos compartir prácticamente al instante pequeños montajes con nuestras familias, amigos o cualquier persona que tenga acceso a nuestras galerías de MobileMe, YouTube o bien a quien enviemos los vídeos finalizados a través del correo electrónico, todo ello sin que debamos abandonar los dominios del propio iPhone.
Durante las pruebas he comprobado que el proceso de edición es realmente sencillo, y no se tarda más de un par de minutos en tener un proyecto listo para publicar poco después de que hayamos finalizado la captura del vídeo propiamente dicho. Sin embargo, todos los intentos de publicación a través de la conexión 3G terminaron invariablemente abortados, mientras que la publicación desde una conexión Wi-Fi fue lo suficientemente rápida incluso con vídeos con una duración en torno a los cinco minutos, teniendo en cuenta además que el proceso variará en función de la calidad que hayamos seleccionado para la exportación.
Rendimiento
El procesador utilizado en el iPhone 4 (el mismo que equipa el iPad), la mayor cantidad de memoria en comparación con las anteriores generaciones del dispositivo, y su conexión Wi-Fi también más veloz, hacen que el nuevo iPhone 4 vuele en comparación con el iPhone 3GS con iOS 4.0 (no tendré en cuenta el iPhone 3G dado a su palpable problema de rendimiento cuando se utiliza con el iOS 4.0).
Esto no sólo se aprecia en operaciones tan comunes como encender o apagar el propio dispositivo, desplazarse por las pantallas de aplicaciones o la respuesta de la interfaz de usuario en cualquiera de las aplicaciones, sino también en otras operaciones como el uso de la aplicación Cámara, el desplazamiento por entre las imágenes de un carrete fotográfico con más de 600 imágenes, el cambio entre aplicaciones (multitarea del iOS) y especialmente la navegación Web.
Otro de los apartados donde he advertido una mejoría es en la precisión del GPS, donde ahora las aplicaciones que hacen uso de los servicios de localización son capaces de mostrar con mayor precisión tanto las distancias recorridas como el punto en el mapa donde nos encontramos en cada momento.
Si aun estás usando el antiguo iPhone 3G y utilizas el dispositivo fundamentalmente como sustituto del ordenador y consola de juegos, entonces querrás cambiarte al nuevo iPhone 4; algo que también recomiendo para quienes estén utilizando el iPhone 3GS, dado que la mejora de rendimiento (aparte de las mejoras comentadas hasta ahora) y la mayor autonomía son realmente significativos.
Autonomía
La combinación de la tarjeta microsim con el menor tamaño y consumo del procesador A4 empleado en el iPhone 4 han permitido que Apple pueda incluir una batería de mayor tamaño en el interior del teléfono inteligente. El resultado es que mientras que con los anteriores iPhone 3G e iPhone 3GS debía cargar como mínimo un par de veces la batería al día, en función de las aplicaciones utilizadas, tipo de conexión y accesos a datos, y también cantidad y duración de las llamadas realizadas, he podido utilizar el iPhone 4 durante un día y medio sin tener que volver a conectarlo a la toma de corriente, teniendo en cuenta incluso la ejecución de juegos (típicos glotones de batería), descarga de aplicaciones (mediante conexión 3G y Wi-Fi), grabación, edición y publicación de vídeo y, por supuesto, también llamadas telefónicas (y alguna videoconferencia FaceTime ocasional).
Como mejora añadida, la caja del nuevo iPhone 4 incluye el adaptador de alimentación compacto compuesto directamente por el conector de toma eléctrica sobre el que se enchufa el cable USB. Su tamaño y peso son tan discretos que podrás llevarlo sin mayor molestia en un bolso, mochila o maletín reduciendo el volumen y peso en comparación con los adaptadores que se venían utilizando hasta ahora.
Conclusiones
El iPhone es mucho más que un simple teléfono inteligente, más parecido a una verdadera navaja suiza en la que no desentonan ninguna de sus opciones y características y donde el espléndido ecosistema de apps supone una ventaja competitiva brutal en comparación con lo que pueden ofrecer sus principales competidores.
Lo más sobresaliente en este iPhone 4 no es tan sólo su espectacular diseño (digno de una verdadera pieza de arte) o la asombrosa Retina Display capaz de atraer la mirada de cualquiera que te vea utilizando el iPhone 4, sino que prácticamente todas las mejoras introducidas son respuestas directas a muchas de las demandas que venían (veníamos) realizando los usuarios de las anteriores generaciones, desde el uso de botones más robustos, pasando por la mejora en la calidad de la cámara (algo imperdonable en los anteriores 3G y 3GS, teniendo en cuenta la vinculación y herencia de Apple con el mundo de la imagen y el diseño), la incorporación de flash, mayor autonomía, precisión del GPS, mayor potencia gráfica, más memoria (algo casi obligado para exprimir el iOS 4 y que reclamaban sin cesar los desarrolladores), conexión inalámbrica más rápida y también más robusto (que lo es).
Y como conclusión final, a modo de resumen, en cuanto al famoso “Antenagate”, la versión en España del asunto, por lo menos basándome en mi uso del dispositivo por varias ciudades españolas, es el siguiente:
- Cuando se sujeta el iPhone 4 de una forma que, personalmente, me resulta antinatural y forzado: puedes bajar las barras de señal hasta el nivel mínimo, pero en ningún momento se pierde la señal totalmente o se corta la conversación o transferencia de datos que se estuviese manteniendo.
- Cuando se utiliza el iPhone 4 con normalidad, y teniendo en cuenta que lo he utilizado con el operador Orange, se obtiene mejor cobertura (o calidad de señal) y también mayor velocidad en la transferencia de datos, tanto Wi-Fi como 3G, en comparación con los anteriores iPhone 3G y 3GS (utilizando los operadores Movistar y Simyo). De hecho, la carga de páginas en Safari con el iPhone 4 vuela en comparación con el iPhone 3GS.
En definitiva, después de prácticamente un mes de uso del iPhone 4, ninguna llamada perdida, ninguna conexión fallida (incluso en zonas rurales donde otros operadores no pasaban de calidad GPRS), no he necesitado utilizar el bumper en ningún momento (personalmente no veo el motivo de afear un producto con un diseño tan bonito), y ningún daño en los cristales que protegen ambas caras del iPhone 4, teniendo en cuenta que si bien no trato el dispositivo entre algodones tampoco veo la necesidad de arrojarlo contra el suelo o probar su resistencia poniéndolo debajo de un grifo o metiéndolo en una trituradora.
Teniendo todo lo anterior en cuenta. ¿Es recomendable el iPhone 4? Sin dudarlo. Ahora bien, ¿cuál es el mejor operador y plan de datos que puedes elegir para utilizarlo? Esa, ya es harina de otro costal.
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Gracias por el análisis :)
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