Lo que da de sí el iPad... y aun no ha llegado
La cantidad de revuelo que es capaz de generar cualquier anuncio de Apple no deja de sorprenderme, y es que a las dos fases que venían siendo habituales hasta ahora (todo tipo de rumores pre-anuncio, y el anuncio propiamente dicho), se suma una tercera fase post-anuncio en la no sólo se cubren aspectos como el impacto de las características del producto sino que ya se empieza a discutir incluso una posible rebaja de precio en un producto ¡que ni siquiera está en las tiendas!
Lo cierto es que ya han transcurrido cerca de 15 días desde el tan ansiado anuncio del siguiente-producto-revolucionario-de-Apple, y como cualquiera podría esperar Internet no ha dejado de vomitar todo tipo de análisis, comentarios, reseñas y opiniones desde entonces: desde quienes no ven futuro al iPad de Apple hasta quienes ya estaban dispuestos a comprarlo incluso antes de que hubiese sido anunciado.
Pues bien, después de un buen empacho de lectura al respecto durante todos estos días y reconociendo que en ese sentido juego con ventaja, también me gustaría compartir cuál es mi opinión sobre el dispositivo y que, por supuesto, son tan acertadas como cualquier otra.
No es un ordenador
He leído muchas críticas del iPad centradas en la falta de “músculo”, conectores y otras chuflas que cabría esperar de cualquier ordenador tablet “serio”; pero el problema, desde mi punto de vista, es que el iPad no es un ordenador ni quiere serlo. Pista: el escenario de la presentación, tan minimalista como de costumbre, se limitaba a presentar un sofá y una mesa en un intento de transmitir el entorno de uso para el dispositivo (se ve que no lo han logrado).
Piensa en iPod touch
El iPad tiene micrófono, y también tiene conector de auriculares, pero esas dos características no implican que deba ofrecer la mismas prestaciones que conocemos del iPhone o, dicho de otro modo, capacidad para recibir y realizar llamadas de teléfono convencionales. Para eso Apple ya tiene el iPhone, un dispositivo que sí puedes llevar siempre encima. Ahora bien, en el resto de los casos menos convencionales pero con una clara tendencia... el micrófono y el altavoz incorporado/auriculares te permitirán utilizar aplicaciones de VoIP donde además Apple está levantando claramente la mano, en gran parte obligado por la lucha que se avecina con Android.
Cámara, la maldita cámara
Nadie en su sano juicio esperaría plantar una cámara en el iPad en la misma posición que ocupa en el iPhone o en el iPod nano de última generación; es decir, con el objeto de levantarlo y mantenerlo sujeto a pulso para sacar una fotografía (¡sonríe!).
Ahora bien, lo que sí hubiese tenido mucho sentido (quizá todo el sentido) sería una cámara frontal no sólo para pensar en aplicaciones tan obvias como la capacidad de realizar vídeoconferencias, sino en otras vías de interacción especialmente con los juegos donde el iPad se supone que quiere dirigirse y, de hecho, tiene grandes posibilidades. De hecho, sólo hay que mirar a otras consolas para ver la cantidad de títulos que ofrecen una interacción combinada basada en gestos y el movimiento recogido por la cámara.
Otra excelente aplicación de una cámara frontal hubiese sido la capacidad de grabar vídeo en primera persona, ya sea para su publicación en vídeoblogs o para emplearlo en formato PIP (Picture in Picture), cuando estuviésemos editando vídeo en la edición móvil de iMovie (no, no la busques... Apple aun no la ha desarrollado, supongo) y publicar finalmente nuestros vídeos a la Galería de MobileMe y/o YouTube, tal y como ya puedes hacer en el iPhone 3GS.
iBookstore, ¿la clave?
La tienda de libros y prensa de Apple ha levantado muchas dudas, en gran parte por el miedo (razonable, muy razonable) de que pueda ocurrir lo que ya conocemos en el caso de la iTunes Store con cierto tipo de contenidos. Es decir, que la oferta de títulos disponibles sólo sea notable en el mercado norteamericano mientras que en el resto de países la disponibilidad de volúmenes sea muy inferior, en gran parte debido a la reticencia que parece atenazar a muchas de las grandes editoriales. Como muestra ahí tenemos el resto de lectores electrónicos que ya están disponibles en nuestro país y que, en la mayoría de los casos, incluyen de serie una gran cantidad de títulos centrados en los clásicos y obras que, para la inmensa mayoría, no tiene mucho atractivo.
Pero no hemos de olvidar que el iPad nace con una gran (enorme) herencia: todas las aplicaciones que ya están disponibles en la App Store y que se pueden ejecutar sin más en el nuevo iPod touch gigante (perdón, iPad) de Apple. Esto significa que podremos utilizar directamente cualquiera de las múltiples aplicaciones gratuitas que hasta ahora permitían ver en la escueta pantalla del iPhone e iPod touch libros y otros volúmenes en formatos tan variados como el PDF, RTF, TXT o, por supuesto, el formato ePub que también utilizará la iBookstore, pero en su versión sin DRM (¿tendrán DRM los libros que se compren a través de la iBookstore?).
Tampoco hemos de olvidar otro detalle: en la versión 3.0 del SDK para el iPhone y Apple touch Apple anunció a bombo y platillo (y fue recibida con el mismo entusiasmo) una capacidad muy interesante: la posibilidad de realizar compras desde dentro de las propias aplicaciones desarrolladas por terceros, y entre cuyos posibles modelos figuraba el de la suscripción periódica. Cuando se anunció dicha capacidad en su día se habló de la posibilidad de adquirir nuevos niveles desde los juegos pero, ¿se te ocurre alguna otra aplicación? A mi se me ocurre una bastante obvia: revistas y periódicos, porque a diferencia de lo que ocurre con los libros, me extrañaría mucho que las editoriales quisieran renunciar a elementos multimedia en este tipo de publicaciones.
Segunda pista: en la presentación apareció en escena parte del equipo de desarrollo de The New York Times y demostraron lo que fueron capaces de desarrollar en “tan sólo dos semanas”, es decir el embrión de una aplicación que da acceso a sus contenidos al estilo iPad (pese a que Steve Jobs se encargase de demostrar, poniendo como ejemplo, el sitio web del periódico). ¿Realmente esperas encontrar los periódicos y revistas en la iBookstore?
En mi opinión la iBookstore sólo es clave como negocio tanto para Apple como para las empresas que se embarquen en el modelo de publicación, del mismo modo que lo es la iTunes Store para la industria musical: un gran negocio para las grandes empresas y una inmensa oportunidad para los independientes. Pero cuando se trata de la capacidad del dispositivo para leer libros en una amplia variedad de formatos, no lo dudes, dicha capacidad ya estaba disponible... pero ahora la disfrutarás mucho más y tu vista te lo agradecerá. Por supuesto, muchas de las aplicaciones que actualmente están disponibles tanto para el iPhone como para el iPod touch también te permiten crear marcadores, utilizar una metáfora de estantería (lo siento Delicious Monster, tú no tienes la exclusiva), modificar el tamaño de las fuentes y otras sutilezas que, a buen seguro, se irán ampliando en el caso de los desarrolladores que quieran aprovechar todas las ventajas que ofrece la nueva versión del kit de desarrollo para el iPad.
¿Un producto en busca de mercado?
Es posible que me equivoque (de hecho me equivoco con mayor frecuencia de la que acierto) pero el iPad no va a sacudir el mercado del mismo modo que lo hizo en su momento el iPhone. La diferencia es que el teléfono inteligente de Apple cubre una necesidad real, dado que salvo los ermitaños y unos pocos más, en la actualidad todos llevamos un teléfono móvil encima (como mínimo)... y esa es la clave: lo llevamos encima. El iPad no es un ordenador, tampoco es un teléfono, y desde luego las aplicaciones que puede proporcionar se solapan para muchos o, simplemente, no resultan tan interesantes.
En mi opinión, muchos de los usuarios que actualmente no dudan en llevar consigo las 6 pulgadas y menos de 300 gramos de su Kindle no lo estarían tanto de hacerlo con las cerca de 10 pulgadas y 680 gramos del iPad.
Eso no significa que el iPad no tenga sus usos, que los tiene; pero sí parece bastante probable que no vaya a tener tantos usuarios. También creo que Apple tendría que haber simplificado un poco más su oferta inicialmente: las seis configuraciones actuales me recuerdan a las parodias que circulan por Internet relacionadas con la cantidad de versiones de Windows 7 disponibles. ¿Cuál es para mi?
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