Nuevos iMac (Mayo 2011)
Continuando con las mejoras introducidas por Apple en los MacBook Pro presentados el pasado mes de febrero, ahora le ha llegado el turno de renovación a la gama de producto iMac. Las principales mejoras: uso de la arquitectura de procesador Intel Core (Sandy Bridge) con procesadores de cuatro núcleos en las configuraciones estándar a lo largo de toda la gama, tecnología Thunderbolt para la conexión de dispositivos ofreciendo una velocidad de hasta 10 Gbps, tarjetas gráficas que triplican el rendimiento obtenido en comparación con la generación anterior, y una nueva cámara con calidad HD que, con la denominación FaceTime HD, viene a sustituir la cámara iSight que conocíamos hasta ahora.
Todo lo anterior contenido en el mismo diseño industrial que ya conocíamos en una envoltura de aluminio y en el que la pantalla ocupa toda la superficie disponible de costado a costado con un panel retroiluminado por LED y con tecnología IPS que nos permite ver la imagen sin variaciones desde un ángulo de 178º; y con la posibilidad de que cuando adquiramos el equipo (a través de la tienda en línea de Apple) podremos optar por el Magic Mouse o bien el Magic TrackPad como dispositivos apuntadores.
Procesador
La gama de modelos todo en uno de sobremesa de Apple es la segunda en recibir la actualización a la tecnología Intel Core de segunda generación (Sandy Bridge) en la que se integran el procesador, cache y controlador de memoria en un único chip, aspectos que mejoran el rendimiento general del equipo, y en los que ahora se cuenta con 6 MB u 8 MB (según configuración) de memoria cache Nivel 3 compartida, en comparación con los 4 MB u 8 MB (según configuración) de la generación anterior.
El salto producido en rendimiento desde el punto de vista de arquitectura de procesador ha sido significativo, pasando de la tecnología de dos núcleos i3 o i5 de la anterior generación a los procesadores Core i5 de cuatro núcleos que están presentes ahora en todas configuraciones iMac, con velocidades de 2,5 y 2,7 GHz en los modelos de 21,5 pulgadas; y de 2,7 y 3,1 GHz en las otras dos configuraciones de 27 pulgadas. En este sentido llama la atención el que Apple no utilice por omisión los Core i7 que sí están presentes en las configuraciones estándar de los MacBook Pro de 15 y 17 pulgadas, y también en la configuración más potente del MacBook Pro de 13 pulgadas.
Según Apple, el salto de rendimiento proporcionado por la nueva arquitectura de procesador es de un 70% en comparación con los anteriores modelos con dos núcleos, y de hasta un 30% cuando se compara con el anterior iMac 27 pulgadas que implementaba un procesador de cuatro núcleos.
En los iMac dicha posibilidad de actualización en el procesador sólo está disponible para el iMac de 27 pulgadas y el iMac de 21,5 más potentes; e incluso en éstos el modelo de 21,5 pulgadas sólo puede actualizarse a un Core i7 a 2,8 GHz por un coste adicional de 200 EUR sobre el precio base, mientras que el modelo de 27 pulgadas puede actualizarse a un Core i7 a 3,4 GHz, también por un coste adicional de 200 EUR.
De modo que si quieres la máxima potencia posible de procesador, la única opción disponible pasaría por adquirir un iMac 27 pulgadas tope de gama por un precio de 2.099 EUR (el evaluado por Macworld).
Tal y como nos ha confirmado Apple, la explicación de que los modelos de 21,5 pulgadas no puedan admitir la actualización al procesador más potente se encuentra en la diferencia de consumo realizado entre un procesador y otro.
Sin embargo las revisiones de los procesadores utilizados en estos iMac también presentan otra sorpresa, y es que si bien la tecnología Turbo Boost 2.0 está disponible a lo largo de toda la gama de producto, permitiendo aumentar la velocidad de los núcleos bajo demanda en función de las necesidades detectadas, es necesario actualizar a las opciones Core i7 para obtener los beneficios de la tecnología HyperThreading mediante la cual se obtiene un nuevo núcleo virtual por cada uno de los núcleos físicos.
Es decir, una mejora del rendimiento con las aplicaciones preparadas para sacar el máximo partido del procesamiento en paralelo al detectar que tienen un total de ocho núcleos a su disposición para finalizar una tarea determinada, tal y como ha quedado reflejado en nuestras pruebas de producto. Nuevamente, ambas tecnologías sí están presentes en las configuraciones estándar de los MacBook pro y también de los actuales Mac Pro, sobre los que estos iMac suponen una seria competencia.
Memoria y almacenamiento
La configuración de memoria se mantiene en los 4 GB como capacidad estándar en todas las configuraciones utilizando para ello dos de las cuatro ranuras de memoria disponibles en el equipo.
Dicha capacidad puede ampliarse hasta un total de 16 GB en los cuatro modelos; si bien en las configuraciones a medida que pueden realizarse en la Apple Store en línea sólo es posible aumentar la memoria hasta un máximo de 8 GB (2 módulos de 4 GB, por un coste adicional de 200 EUR) en las configuraciones de 21,5 pulgadas, mientras que en los modelos de 27 pulgadas cabe la posibilidad de realizar la ampliación máxima de 16 GB por un coste total de 599 EUR.
Nuestra recomendación es que adquieras tu configuración con la cantidad de memoria estándar y realices la ampliación por tu cuenta para ahorrar una buena cantidad de dinero.
Sobre la capacidad de los discos duros, no encontrarás grandes cambios en este sentido con 500 GB en la configuración estándar de 21,5 pulgadas, y 1 TB en las otras tres configuraciones estándar de la gama (21,5 y 27 pulgadas). Teniendo en cuenta que la sustitución del disco duro por parte del usuario invalidaría la garantía del producto, además de que se trata de una operación en absoluto sencilla, las opciones de configuración en este sentido permiten instalar un disco con capacidad de 2 TB por un coste adicional de 150 EUR en el modelo iMac 21,5 a 2,7 GHz y los dos modelos de 27 pulgadas, o bien un disco SSD con capacidad de 256 GB por la nada despreciable cantidad de 500 EUR.
Otra posibilidad en este sentido contemplada bajo las opciones de configuración a medida son las que permiten configurar los modelos con disco duro más unidad SSD. Aquí el coste adicional sobre el precio base del iMac 21,5 a 2,7 GHz y los dos modelos de 27 pulgadas sería de 600 EUR por un disco duro de 1 TB y SSD de 256 GB; o bien un total de 750 EUR por un disco duro de 2 TB y SSD también de 256 GB. En dichas configuraciones el sistema se encuentra preinstalado en la unidad SSD, donde también están alojadas las aplicaciones, quedando el uso del disco duro para guardar toda los documentos que generemos durante el uso del equipo.
En nuestra opinión, las opciones más recomendables en este tipo de configuración serían aquellas que combinan el uso de SSD junto con un disco duro convencional, pero no las que sustituyen el disco duro completamente por un SSD (más adecuado en equipos portátiles).
Tarjeta gráfica y salida de vídeo
El rendimiento gráfico también es uno de los puntos fuertes de la nueva remesa iMac, y de hecho Apple indica que por primera vez se llega hasta los 1,3 gigaflops con la tarjeta gráfica Radeon HD 6970M con 1 GB de memoria gráfica (y que podemos actualizar hasta los 2 GB por un coste adicional de 100 EUR).
En el resto de las configuraciones también resulta significativo que ahora los 512 MB de memoria dedicada sea el punto de partida en los iMac de 21,5 pulgadas y 27 pulgadas en los que se utilizan los procesadores gráficos Radeon HD 6750M o Radeon HD 6770M. Según Apple toda esta potencia se traduce en un incremento del rendimiento de hasta 1,3x en comparación con los modelos de la anterior generación.
Otra novedad importante se encuentra precisamente en el conector Thunderbolt que, estrenado en la última generación MacBook Pro, permite la conexión por primera vez de hasta dos monitores externos en los modelos iMac de 27 pulgadas donde se incluyen dos de estos conectores, mientras que los modelos de 21,5 pulgadas mantienen la capacidad de soportar un monitor externo.
En los cuatro modelos iMac se conserva la compatibilidad con la conexión de monitores en los que se emplee el conector Mini DisplayPort, pero sólo se acepta la conexión en la modalidad de vídeo de destino con otros equipos con conexión Thunderbolt. Dicha modalidad es la que permite utilizar, por ejemplo, otro MacBook Pro de la última generación u otro iMac de la actual generación para que actúen como monitores externos del equipo que actúa como anfitrión. (Recuerda que dicha característica ya estaba presente en el iMac de 27 pulgadas de la generación anterior.)
También se mantiene en toda la gama de producto la funcionalidad que permite ajustar el brillo de la pantalla automáticamente, en función de cuál sea la cantidad de luz detecta mediante el sensor incorporado. Sobre la luminancia máxima del panel, en nuestras pruebas hemos obtenido un valor de 417 cd/m2 en el iMac 27 Core i7 a 3,4 GHz (con una temperatura de 6.400K), y de 394,2 cd/m2 en el iMac 21,5 Core i5 a 2,5 GHz (con una temperatura de 6.500K).
Las pruebas
De los nuevos modelos disponibles, en Macworld hemos podido probar la configuración que abre la gama de producto (iMac 21,5 a 2,5 GHz; 1.149 EUR); y la que representa el tope de gama en la opción de configuración a medida, con un Core i7 a 3,4 GHz, 2.099 EUR).
El procesador Intel Core i7 - 2600 a 3,4 GHz puede actuar como ocho hilos de ejecución, aspecto que se ha advertido de forma notable durante nuestras pruebas en las aplicaciones que sacan provecho de dicha capacidad (por ejemplo renderizado 3D o compresión de vídeo), además de utilizar la tecnología Turbo Boost 2.0 para aquellos casos en los que se puede forzar la velocidad estándar del procesador, alcanzando un máximo de 3,8 GHz cuando no se están utilizando todos los núcleos reales del procesador.
El rendimiento en bruto que entrega este procesador es sencillamente espectacular, siendo un 58% superior en comparación con el iMac 21,5” Core i5 @ 2,5 GHz de la actual generación; si bien en el rendimiento combinado la ventaja cae ligeramente hasta el 40%.
La diferencia que se obtiene con la tarjeta gráfica del iMac 27 pulgadas tope de gama tambén es la mejor que hemos visto hasta el momento, y de hecho con la AMD Radeon 6970M con 1 GB de memoria gráfica dedicada obtenemos un 27% más de fotogramas por segundo, o un 15% más en rendimiento OpenGL, cuando la comparamos con la Radeon HD 6750M con 512 MB del iMac 21,5 pulgadas que abre la actual gama de producto.
Dichas diferencias también se observan en el resto de pruebas realizadas, pero donde resulta más evidente el HyperThreading es en la diferencia del 52% en la generación renderizados 3D, o del 22% cuando se trata de compresión de vídeo; también en comparación con el iMac 21,5 Core i5 a 2,5 GHz de la actual generación.
Obviamente, cuando se compara este iMac 27” Core i7 a 3,4 GHz con las configuraciones de generaciones anteriores, las diferencias son más abultadas. Por ejemplo, el rendimiento bruto es un 69% superior en comparación con un iMac 27” Core i5 a 2,8 GHz de julio de 2010; y aumenta hasta el 92% cuando se trata de compararlo con un iMac 27” Core i3 a 3,2 GHz, también de julio de 2010.
¿Ha llegado el momento de pensar en un iMac 27” de estas características como digno sustituto de los Mac Pro? En nuestra opinión, probablemente. Más si tenemos en cuenta que en nuestras pruebas de rendimiento combinado sólo se ha quedado un 10% por detrás en comparación con el Mac Pro Xeon con dos procesadores a 2,93 GHz (X5670) de julio de 2010; si bien en el rendimiento en bruto aun se encuentra a una diferencia del 90%. Sin embargo, en el resto de pruebas, el iMac 27” evaluado quedó por encima del Mac Pro en cuestión, gracias en gran parte a la mejora del sistema gráfico utilizado en este modelo.
En definitiva, atendiendo a cuestiones de velocidad, y más aun cuando empiecen a llegar al mercado los productos Thunderbolt que sustituyan a las ampliaciones internas que hasta el momento sólo son posibles realizar en los actuales Mac Pro, parece bastante probable que los nuevos iMac puedan sustituir con buena nota a muchos de los Mac Pro que, en sus configuraciones estándar, conocíamos hasta ahora (especialmente si estos son de generaciones anteriores a 2010). Pero lo anterior sin perder de vista que Apple también debería de actualizar los Mac Pro llevándolos a nuevas cotas de rendimiento.
¿Cuál es el precio que hay que pagar por toda esa dosis de velocidad en el iMac 27 Core i7 a 3,4 GHz? Temperatura. No sólo la generación de calor que ya conocíamos en los iMac 27 de generaciones anteriores, sino que tras varias horas de uso intenso el propio revestimiento de aluminio del producto puede llega a quemar (especialmente en las zonas de los costados superiores), y de hecho los DVD y CD salen con una temperatura un tanto preocupante del interior del equipo.
iMac de entrada de gama. En cuanto al más económico de los actuales iMac, aun está un poco por detrás de llegar a convertirse en el sustituto perfecto de los Mac Pro más recientes en cuanto a rendimiento de procesador (no así de los correspondientes a la generación de 2008), si bien el sistema gráfico no tiene nada que envidiar al utilizado en el Mac Pro a 2,93 GHz de Julio de 2010 que en su día tuvimos la oportunidad de evaluar en Macworld.
Cuando lo comparamos con otros iMac de generaciones anteriores, el actual modelo Intel Core i5 - 2400S a 2,5 GHz ofrece un rendimiento bruto un 6% superior en comparación con el iMac 27” Core i5 a 2,8 GHz de julio de 2010 , y presenta unos resultados de rendimiento combinado, gráfico u OpenGL muy parejos sobre dicho modelo.
Sobre el iMac 21,5” Core i3 a 3,06 GHz, también de julio de 2010, las diferencias de rendimiento son más notables, siendo un 26% superior tanto en rendimiento bruto como en rendimiento combinado; mientras que el rendimiento gráfico es un 18% superior en fotogramas por segundo, y un 34% superior cuando se trata de rendimiento OpenGL; y llegando hasta el 56% cuando se trata de aplicaciones que sacan provecho del multiproceso.
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