Hasta ahora no me había fijado en ello, pero ayer fui a comprar una película en Blu-ray a una conocida gran superficie de ocio y electrónica y basta con darse una vuelta por sus estanterías para darse cuenta de lo lejos que está el formato de ser un superventas.
Las estanterías de discos ocupaban media planta, pero después de dar dos vueltas no fui capaz de ver ningún cartel de Blu-ray. O estaban bajo los de DVD o, simplemente, no tenían. Como me resistía a creer que no hubiera, pregunté en el mostrador: "Sí tenemos, por este pasillo, al fondo, en la estantería de la derecha, la parte de abajo."
Efectivamente allí estaban, ocupando como un uno por ciento (a ojo) de las estanterías. Y eso que con la retirada del otro formato, el Blu-ray se había apropiado de toda una estantería que aun conservaba los carteles dividiéndola en dos: Blu-ray a la izquierda y HD DVD a la derecha. Allí, sin orden ni concierto, se apilaban unos 20 títulos (también a ojo) entremezclados.
Es evidente que las tiendas tienen productos en función de lo que venden, por eso ver esta estantería, casi escondida, me parece un buen síntoma del poco éxito que en este momento tiene el formato. Quizás debido a la guerra mantenida hasta hace pocos días, quizás debido al cambio de hábitos de los consumidores cuyo interés por un pedazo de plástico ha disminuido, o probablemente, por ambas cosas al mismo tiempo.















Esto va cambiando.
Ahora la cosa ya ha cambiado bastante, el DVD aun tiene casi el 90% del mercado, pero ya se ve mucho Blu-Ray en las tiendas, donde ocupan estanterÃas enteras. El gran problema sigue siendo la diferencia de precio, 30€ por una peli no los paga casi nadie, el dÃa que el precio de los Blurays se acerque al DVD, será el principio del fin.
Y animo a todos los fans de los screeners, a que prueben a ver una peli Blu-Ray en una tele fullHD o mejor aun en un proyector, y verán la diferencia abismal que hay.
Enviar un comentario nuevo