Sin duda la noticia tras la vuelta de vacaciones es el lanzamiento de
la beta de Google
Chrome. Un nuevo navegador que promete un nuevo modo de
interactuar con la red pero que por el momento parece que no
preocupa a sus competidores.Está claro que Google quiere asaltar el negocio de las aplicaciones de escritorio, pero su plan es hacerlo desde la web. El escenario más obvio, por ser también el más usado, es el de las suites de ofimática, donde Google Docs y Google Apps intentan hacerse un hueco.
Disponer de su propio navegador controlado al 100% por Google va a permitir a la compañía establecer las pautas de como esperan que funcione La Red. Hay quien afirma que Chrome no es un navegador, sino un nuevo sistema operativo. Probablemente no llegue a tanto, pero desde luego puede llegar a convertirse en una suerte de sistema intermedio entre navegador y sistema operativo que, conociendo a Google, acabe por convertirse en imprescindible.
En un primer vitazo a su "usabilidad" y sin olvidar que se trata de una versión beta, nos hemos sorprendido de lo extremadamente rápido que se instala.
Una de las principales novedades que aporta Chrome es la gestión de cada pestaña en un proceso independiente. La primera ventaja que aporta esto es que si alguna de ellas deja de responder podremos matar ese proceso y no perderemos el resto de pestañas que haya abiertas. Un comportamiento realmente alejado del de Firefox y Explorer, que incluso abriendo ventanas nuevas a partir de los enlaces, todas pertenecen al mismo proceso y muerta una, mueren todas.
Además Chrome nos permite cambiar de opinión en cualquier momento sobre si una página la queremos ver en una pestaña o en otra ventana. Basta con arrastrarla fuera o dentro del navegador para cambiar su presentación.
Incidiendo en llevar las aplicaciones online al escritorio, Chrome ha incorporado la posibilidad de crear accesos directos a cualquier aplicación web. No se trata exactamente de un acceso directo a la URL que abra el navegador predeterminado, sino que la apariencia de cara al usuario es de haber convertido una aplicación online en otra independiente de los navegadores. Empezando por el icono del enlace que adopta la imagen de cada aplicación, y continuando porque siempre se abrirá Chrome, pero sin restos de las barras de navegación, aparentando ser una aplicación independiente, como se puede ver en la captura de Photoshop Express funcionando de este modo.

Sin duda la velocidad ejecutando aplicaciones será una clave para los planes de Google, pero no sólo Javascript, sino en general cualquier tecnología.
Por otra parte ya nos hemos topado con algunas páginas que no funcionaban correctamente, si bien tratándose de una versión beta es algo que entra dentro de los esperado. De momento seguiremos usando Google Chrome y explorando sus virtudes y defectos.















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