He estado 3 días sin conectarme a Internet. Lo confieso. No ha sido ningún reto que me haya planteado, ni he querido “desengancharme” de Internet. No ha sido ningún tipo de experimento sociológico ni nada por el estilo. Pero sí que me ha hecho pensar si somos Internet-dependientes o no.
El sábado y el domingo estuve de ocio fuera de mi casa y no me conecté en ningún momento a Internet. Ni siquiera me acordé de ella.
Ayer lunes tuvimos una serie de dificultades técnicas que nos dejaron sin conexión durante toda la jornada laboral. Y ahí sí que eché de menos no tener conexión. Puedo vivir sin Internet, pero ya no sé trabajar sin ella. Sé que hay gente que ya no sabe estar off-line, que van con un teléfono con tarifa especial para estar on-line, que se llevan su portátil a cualquier parte y que si en el hotel que se hospedan no tiene WiFi les da un patatús.
¿Seré un bicho raro porque no tengo esos síntomas? Internet me parece algo fascinante y confieso que no sé trabajar sin esta poderosa herramienta. Pero cuando me voy de vacaciones, tiro del cable y desconecto. No echo de menos Internet. Ni siquiera consulto y reviso el correo electrónico en periodo vacacional.
¿Y ustedes? ¿Saben vivir sin Internet? ¿Lo echan de menos cuando no está a su alcance? ¿Para qué lo valoran más: para su uso personal o para el profesional?
¿Cuánto Internet-dependiente somos?
PUBLICIDAD
Noticias PC World Profesional
- Microsoft SQL Server 2012 se lanza el 7 de marzo
- Hackeada la Web de seguridad online del Gobierno de Estados Unidos
- Los Ultrabooks crecerán más del triple que los tablets en los próximos cinco años
- Facebook impacta positivamente en la economía española, según Deloitte
- Sony podría comprar parte de Olympus













Enviar un comentario nuevo