En un dÃa no muy lejano, podremos utilizar nuestras impresoras para fabricar medicamentos sencillos. Y es probable que en un control de la Guardia Civil no nos hagan soplar por un alcoholÃmetro para saber si hemos bebido demasiado, sino que les baste un teléfono móvil para hacer este análisis.
Es más, esta tecnologÃa podrÃa permitir analizar otro tipo de problemas gracias al aliento y enviar los resultados a una clÃnica para que el doctor nos enviase después, a ese mismo teléfono móvil, una receta personalizada.
¿Ciencia ficción? Pues sà y no. Según leo en la edición americana de PC World, de momento no es más que una idea, pero puede dar una visión de por dónde van a ir los tiros en esto de la combinación de la medicina y las nuevas tecnologÃas en el futuro.
Y es que, además de más gigas, menor consumo y más prestaciones, lo que se reclama de las nuevas tecnologÃas es que tengan una mejor aplicación en diferentes esferas de la vida para mejorar la calidad de los ciudadanos.













De verdad? No lo habÃa oido
De verdad? No lo habÃa oido nunca. EstarÃa realmente bien. Nos facilitarÃa mucho la vida
Aún ni hemos sido capaces
Aún ni hemos sido capaces de implantar la receta electrónica (se está en ello) en ningún paÃs de manera generalizada (España es de los más avanzados en esto), como para pensar en este tipo de historias...
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